El Día Nacional de Misiones es una celebración oficial de las Asambleas de Dios de México, instituida con el propósito de enfocar la atención de la Iglesia en la Gran Comisión y renovar el compromiso de cada creyente con la evangelización mundial. Esta jornada especial busca despertar la pasión misionera en cada congregación, reconociendo que la misión no es solo una actividad, sino el corazón del evangelio.
Durante las últimas décadas, el Departamento Nacional de Misiones (DNM) de las Asambleas de Dios de México ha trabajado incansablemente para movilizar a la iglesia mexicana hacia una visión global. En este contexto, surgió la necesidad de establecer un día específico para dedicarlo a la causa misionera.
Así nació el Día Nacional de Misiones, con el fin de unificar a todas las iglesias locales en oración, enseñanza, y acción misionera, reconociendo que México no solo necesita recibir el evangelio, sino también enviarlo a otras naciones.
El segundo domingo de octubre se celebra oficialmente el Día Nacional de Misiones en todas las iglesias de las Asambleas de Dios de México. Este día es apartado para: * Predicar sobre la visión misionera desde una perspectiva bíblica. * Presentar testimonios de enviados mexicanos en el campo. * Recolectar una ofrenda misionera nacional para el sostén de los obreros transculturales. * Desafiar a la iglesia a orar, dar e ir.
Gracias a esta iniciativa, el movimiento misionero en México ha experimentado un crecimiento significativo. Enviados mexicanos actualmente están sirviendo en distintos continentes, llevando el mensaje de salvación a pueblos no alcanzados y regiones donde el evangelio aún es desconocido.
*Formar conciencia misionera en todas las edades. *Aumentar el sostenimiento financiero de los enviados. *Promover el llamado misionero entre jóvenes y adultos.
El Día Nacional de Misiones nos recuerda que la misión no es solo de unos cuantos, sino de toda la Iglesia. Cada creyente tiene un papel: orar, enviar, apoyar, formar o ir. Cuando obedecemos al llamado, el evangelio avanza con poder.
¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quién no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Romanos 10:14-15 RVR1960